Mi cáncer y yo

Una conversación cotidiana, risas y frivolidad. Una voz me dice: “-mírate esta peca, no me gusta.” Y así empezó la pesadilla.

Me despierto al día siguiente preocupada. Busco desesperadamente un dermatólogo que pueda atenderme rápidamente. “-Esta misma tarde puede pasar por la consulta- me comenta la secretaria.” Me relajo. En el trabajo me distraigo y empiezo a pensar que soy un poco hipocondríaca.

Paso a la consulta. “-Desnúdese por favor-, me comenta una doctora con una apariencia muy juvenil.” “-Ahora dese la vuelta”. Silencio. “-Este lunar es un melanoma-, articula de repente.” Mi mente empieza a dar vueltas intentado localizar ese apartado donde debe estar la definición de melanoma. No lo encuentro. “-¿Qué es un melanoma?, pregunto con la esperanza de que me aclare que no es nada grave.” “-Es cáncer, cáncer de piel.” Siento como un mazazo en el pecho. Estoy tan nerviosa que no puedo pensar. La dermatóloga explica:  “-Primero debemos confirmar el diagnóstico tomando una biopsia y después aclarar si ha avanzado hacia tus ganglios axilares.”

No recuerdo como volví a casa. Consulto en internet y en alguna enciclopedia desactualizada. Mala idea. El miedo se apodera mí.

Espera. ¡El tiempo se hace tan largo cuando las cosas no van bien!. Se vuelve espeso e indigesto. Confirmación del diagnóstico, melanoma maligno. Ahora solo queda esperar a lo más importante, porque si ha llegado a mis ganglios axilares, la cosa se complica. Y mucho.

Hasta pasados tres o cuatro meses no se podrán saber los resultados. Horror. Demasiado tiempo ¡como voy a soportarlo!.

Y de repente llega la paz. Esa voz interior que te habla y tenemos la fea costumbre de no escuchar. Ésa que resurge de lo más profundo de tu ser. Ésa que, cuando eres capaz de prestarle atención, tienes la certeza de que dice la verdad. Ésa habla conmigo por las noches y me repite: “-disfruta de la vida, de tus amigos, de tu familia, de tu pareja. De los pequeños detalles cotidianos que te hacen feliz.” Y empiezo a hacerle caso. Comienzo a sentirme mejor. Logro ser capaz de no preocuparme por las cosas que no están en nuestras manos. Consigo atrapar la efímera felicidad y hacerla mía hasta agotarla al máximo. Empiezo a aceptar la situación. Empiezo a prepararme para lo que sea.

¡Oye optimista, mira esto!:  Felicidad

Recuerdo el día en el que me dijeron que mis ganglios axilares estaban limpios. Lo celebré como si me hubiese tocado la lotería. No hacía falta tratamiento, solo una operación cuya cicatriz me recordará siempre que en esta ocasión el cáncer me tocó pero no pudo atraparme.

Hoy, casi cinco años después de eso, quedan en mí muchas cosas. Quedan mis revisiones, mi cicatriz y el respeto por la enfermedad. Pero también queda mi capacidad de disfrutar, mi disposición a relativizar los problemas, mi confirmación de saberme afortunada y mi optimismo. Por eso he llamado a mi blog como lo he llamado. Sobran razones para llamarme Soy optimista.

Olivia Gracia

Olivia Gracia es directora, editora y redactora de soyoptimista.com. Tiene formación en Psicología y Crecimiento Personal, además de en Marketing Online, SEO y Dirección y Desarrollo de Sitios Web. Colabora, a su vez, con otros medios digitales relacionados con el crecimiento personal, entre ellos la mayor plataforma de crecimiento personal del mundo, Mindvalley Español.

12 comentarios en “Mi cáncer y yo

  • el 2 febrero, 2015 a las 9:26 pm
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    Hola amigo,

    La vida a veces es dura y se ceba con quién menos lo merece, pero hay que encajarla como viene. He estado mirando tu blog y he de decir que me gustan mucho tus fotografías. Te seguiré de cerca.

    Me ha encantado conocerte.

    Un abrazo fuerte 😉

    Olivia

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  • el 3 febrero, 2015 a las 5:32 pm
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    Me alegro mucho de que encontrases el camino del optimismo. Este camino te lleva a muchos sitios y siempre mejores. Sin el optimismo y las ganas de vivir, todo sería más difícil o más insoportable. Es increíble cómo tu mente es capaz de ayudar a tu cuerpo a salir de malas situaciones. Un saludo amiga optimista.

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    • el 3 febrero, 2015 a las 7:21 pm
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      ¡Muchas gracias!

      La vida tiene su lado sombrío y su lado brillante; de nosotros depende elegir el que más nos plazca. Samuel Smiles.

      Un abrazo 🙂

      Olivia

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  • el 3 febrero, 2015 a las 7:48 pm
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    Olivia, no sólo eres optimista sino también valiente. Me alegro de que no te atrapara, muchos besos.

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  • el 3 febrero, 2015 a las 9:38 pm
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    Hola Olivia: les teues paraules …. “-disfruta de la vida, de tus amigos, de tu familia, de tu pareja. De los pequeños detalles cotidianos que te hacen feliz.”
    Salutacions

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  • el 9 febrero, 2015 a las 9:37 pm
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    Preciosas palabras y reflexiones que hacen pensar y mucho. Me alegro que no te atrapara se me encoge el corazón solo de volver a pensarlo, te necesito en mi vida, en mi día a día, tu me haces ver las cosas desde otra perspectiva, necesito tus consejos, tus palabras mas de lo que imaginas. Te quiero muchísimo!! de mis hermanas postizas eres la reflexiva y optimista!!!! cada una me aporta algo y ni si quiera puedo pensar en no vernos de mayores, con pelos blancos, curvadas y con bastones recordando el camino recorrido.

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    • el 9 febrero, 2015 a las 10:15 pm
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      Me vas ha hacer llorar, mujer.
      Yo también te quiero. Ya lo sabes. Y por cierto, llegará el día del pelo blanco y el bastón, pero también será bonito vernos a todas cotilleando como cotorras mientras nos tomamos un té.

      Un beso enorme 🙂

      Olivia

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  • el 19 febrero, 2015 a las 2:25 pm
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    ¡Querida Paula!

    Te he contactado por privado para que podamos hablar. Me alegro mucho de saber de ti.

    Un abrazo 😉

    Olivia

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