Morfopsicología, la personalidad a través del rostro

 

La Morfopsicología es la disciplina que investiga acerca del carácter y la personalidad, el modo de enfrentar la vida, las capacidades y las actitudes de las personas por medio de la observación de las particularidades y generalidades de su rostro.

Zonas del rostro

  • Superior: Intelectual

La región más pronunciada es la que comprende el cráneo y la frente; incluyendo también las cejas y los ojos y las sienes. Esta zona nos habla sobre el pensamiento de la persona.

El hecho de que en una persona predomine esta sección, no implica que sea necesariamente muy inteligente. Implica, simplemente, que se decanta por una visión muy mental de la vida. Por ejemplo, una mente ancha y extremadamente alargada implica dispersión (divagar) y poca capacidad para llevar a cabo los objetivos. En cambio una mente ancha pero no muy alta señala una mayor capacidad para concretar lo esencial.

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  • Zona media: Afectividad y sociabilidad.

La zona más destacada es la que comprende los pómulos, las mejillas y la nariz. Suelen ser personas cuyas emociones les embargan, muy empáticas y con habilidades relacionadas con el afecto y el cuidado de los demás.

 

  • Zona baja:

Es el área del mentón, mandíbulas y boca. Se corresponde con el cerebro reptil (unido al centro del encéfalo) y es el área de los instintos primarios esenciales (sexualidad, comida, fuerza, supervivencia, etc). Una persona en la que prevalece esta zona es una persona interesada en satisfacer las necesidades más básicas, aunque también muestra la tendencia de la persona para realizar y actualizar los pensamientos o sentimientos, es decir, la voluntad y control para ejecutar los ideales.

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Dilatación

Una cara con forma dilatada es la que recuerda a una uva acabada de cortar: redonda, abombada. En cambio, una cara poco dilatada recuerda más a una uva pasa, con la piel más recogida en torno a la estructura ósea facial.

  • Los dilatados suelen ser más abiertos y comunicativos, dóciles, cordiales, serviciales y amables. Buscan el contacto físico con los demás.

 

  • Los retraídos, en cambio, persiguen la seguridad y la protección, son más adaptables a su entorno y a cualquier modo de vida y no son muy sociables. Más bien se caracterizan por ser solitarios y cautelosos. Su manera de ser los hace ser percibidos como algo huraños

 

Marco facial

Los expertos en Morfopsicología usan el marco como sinónimo de la construcción ósea del rostro, y su amplitud revela el grado de vitalidad, energía y potencia física que tiene el sujeto.

 

Tono muscular

Refiere a la firmeza y grado de musculación presente en las facciones del rostro. Está asociado al nivel de vitalidad del sujeto, y sirve para predecir si la predisposición vital de la persona es activa o pasiva.

    • Tonicidad

      Los rasgos o zonas tónicas son aquellas que muestran una musculatura tensa y activa (los músculos están activados y firmes). La expresión es viva, interrogante, activa. En general, todo lo que sube hacia arriba es tónico (comisuras de la boca, ojos, cejas, etc). También está relacionado con la tonicidad la concentración (es decir, todo aquello que sea demasiado alto, es átono; todo aquello que esté concentrado, es tónico).  También las líneas rectas y cuadradas nos hablan de tonicidad. La tonicidad es sinónimo de una actitud activa ante la vida, de las ganas de superación y reafirmación, claridad, precisión, del dominio mental y de la capacidad para llevar a la realidad las ideas o objetivos.

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    • Atonía

      Los rasgos o zonas átonas muestran grasas o debilidad muscular, con sensación de caer hacia abajo (comisuras, labios abiertos o poco apretados, cejas abiertas y poco pobladas, párpados caídos, pómulos flojos, etc). La piel tiene un color pálido y el tono muscular está carente de vida, de actividad y autonomía. La atonía está relacionada con la introversión, la pasividad y falta de fuerza de voluntad. Suelen ser personas que se dejan llevar fácilmente, influenciables, dispersas. La información llega sin ser procesada y sin ser tenida en cuenta. Una persona átona suele tener una actitud derrotista, desplomada, corvada y colgante que no se siente capaz de llevar a cabo sus ideas abstractas.

Hemos de señalar que, en realidad, lo mejor es disponer de un equilibrio moderado entre todas las fuerzas. Una persona excesivamente tónica puede caer en la cerrazón y la agresividad, en la manipulación y en el exceso de rendimiento, mientras que una que muestra elementos equilibrantes tiene una mejor adaptación general al medio. Ciertos rasgos de atonía muestran una tendencia a la creatividad, la imaginación y una cierta pasividad que de paso a la intuición y la espiritualidad.

 

Fuentes:

http://psicologiaymente.net/

http://www.vidanaturalia.com/

 

Olivia Gracia

Olivia Gracia es directora, editora y redactora de soyoptimista.com. Tiene formación en Psicología y Crecimiento Personal, además de en Marketing Online, SEO y Dirección y Desarrollo de Sitios Web. Colabora, a su vez, con otros medios digitales relacionados con el crecimiento personal, entre ellos la mayor plataforma de crecimiento personal del mundo, Mindvalley Español.

2 comentarios en “Morfopsicología, la personalidad a través del rostro

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