Mujeres emprendedoras, un nuevo reto para la igualdad

España cuenta con más de 650.000 mujeres emprendedoras pese a percibir pocas oportunidades para la puesta en marcha de una empresa, según el informe especial GEM sobre emprendimiento femenino en el que se ofrece una visión global sobre las mujeres empresarias de hasta 83 países.

Perfil de la mujer emprendedora española

El perfil de la emprendedoras en España es el de una mujer joven, con estudios superiores y que se lanza a emprender cuando detecta oportunidades en el mercado.

La edad media de la mujer emprendedora española está entre 25 y 34 años, de las que más del 50% tienen un nivel de formación superior.

En comparación con los datos de países europeos impulsados por la innovación, las mujeres españolas lideran un porcentaje mayor de negocios consolidados que las de otros países de Europa.

Aun así estas mujeres emprendedoras (6%) siguen representando un porcentaje inferior al de los hombres que gestionan negocios en nuestro país (8%).

Visión global del emprendimiento femenino en el mundo

Según el informe «SEE Women Entrepreneurship: Best Practices 2014», tres de cada cinco nuevas compañías que se crearon en el mundo el año pasado fueron impulsadas por mujeres.

Y la solidez de sus proyectos también es mayor. Mientras el 17% de los hombres fracasaron con su primera «startup», en las mujeres esta tasa se reduce al 11%, según la encuesta realizada por Kleinworlt Benson y YouGov en 2015 entre 500 hombres y mujeres de negocios norteamericanos.

Pero aunque algo está cambiando, la realidad es que los negocios siguen siendo territorio masculino.

El 30% de todas las empresas existentes a nivel mundial -desde los pequeños comercios hasta las grandes compañías- son propiedad o están gestionadas por una mujer, de acuerdo con el informe «Women in Business and Management Gaining Momentum», publicado por la Organización Internacional del Trabajo. Un cifra que contrasta con el hecho de que, en Europa, el 52% del total de la población son mujeres.

Aprender a vender más el proyecto

«Las mujeres son muy buenas trabajando. Lo que pasa es que son más modestas a la hora de vender sus proyectos. Menos “vende burras” diría yo», aseguraba la semana pasada Aquilino Peña, gurú del mundo digital y uno de los fundadores de Kibo Ventures, durante su intervención en Women’s Age, el acto organizado por Telefónica Open Future para analizar e impulsar el emprendimiento femenino.

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Kibo Ventures es una empresa que se dedica a invertir en compañías de alto crecimiento y con negocios basados en internet y negocios móviles. Un actor clave pues, según los cálculos de la consultora Ernst&Young, si se financiase a las mujeres al mismo ritmo que a los hombres se crearían 6 millones de puestos de trabajo en la Unión Europea en los próximos 5 años.

Ejemplo de éxito a la hora de captar financiación es Trip4Real, una página web fundada por Gloria Molins, y que ha conseguido atraer la atención del cocinero Ferrán Adriá, uno de sus socios. «Lo más importante es confiar en uno mismo, en tus ideas.

Seas hombre o mujer hay que trabajar mucho y, sobre todo, con ilusión», asegura la creadora de una plataforma que busca aplicar al mundo del turismo la idea de consumo colaborativo. Ya ofrecen más de 4.000 experiencias para viajeros que quieren conocer el país de la mano de sus ciudadanos.

En España, la participación de la mujer en el emprendimiento ha ido creciendo en los últimos diez años hasta suponer casi el 34% de los empleados por cuenta propia en 2013, de acuerdo con los datos analizados por la escuela de negocios ESIC.

Ese mismo año, en torno a 1.019.000 mujeres trabajaron por cuenta propia. Quizá la mayor implicación femenina sea un proceso que necesita cocinarse a fuego lento. «A las mujeres nos falta un modelo cultural al que referirnos. Siempre es más fácil replicar una forma de actuar, que inventarte una nueva.

Por eso cada vez habrá más mujeres emprendiendo, porque nuestras hijas ya han visto que hay otra forma de hacer las cosas. Pero hace falta tiempo», afirma Carlota Mateos, cofundadora de Rusticae, una web especializada en hoteles rurales con encanto.

Las buenas ideas no tienen género

«No hay que perder de vista que los buenos proyectos están por encima del género», recalca Marta Esteve, fundadora de Rentalia, Toprural y SoySuper . Tras vender sus dos primeros (y exitosos) proyectos, ahora está centrada en el desarrollo de una página web que facilita la compra online en supermercado.

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La máxima de Esteve fue una constante la semana pasada en el «crowdworking» que Telefónica ha inaugurado recientemente en su sede de Gran Vía y que acogió a más de 150 emprendedoras. La minoría, en esta ocasión, fueron los hombres, aunque quedó claro el rechazo de las invitadas a las medidas de discriminación positiva.

«Ser mujer no ha sido un obstáculo para emprender, aunque en aras de la igualdad de oportunidades no hay que pasar por alto las diferencias naturales entre hombres y mujeres», afirmó Nieves Fernández Agrás, fundadora de Familiafacil, una web especializada en conciliación y que facilita la búsqueda de servicio doméstico.

Porque las diferencias entre los empresarios y las empresarias, como entre hombre y mujer, son un hecho. «Todas las personas tenemos una parte masculina y otra femenina, y eso se deja sentir en los negocios y en la forma de llevarlo», asevera Mateos.

Según un estudio publicado por Harvard Business School y el MIT en 2014, simplemente la naturaleza de la empresa montada por unos y otras ya es diferente. Mientras los hombres apuestan por la diversidad, las mujeres suelen focalizarse en el consumidor femenino, centrando sus ideas en el mundo de la moda, los cosméticos y la cocina.

La conciliación, la gran motivación para lanzarse a la aventura

Pero si hay un asunto recurrente en los debates de mujeres empresarias, ese es la conciliación. Encajar las necesidades profesionales con las familiares, sin que unas vayan en perjuicio de las otras, sigue siendo el gran reto de la sociedad.

Un obstáculo que, sin embargo, para muchas puede ser el trampolín para atreverse a dar el salto. «La maternidad fue lo que me impulsó para salirme del carril. Entendí que tenía que vivir la vida que yo quería. Hasta entonces había seguido un camino que nos parecía prediseñado.

Terminé empresariales, entré en una consultora y, poco a poco, fui ascendiendo hasta tener un puesto con un buen sueldo y un horario totalmente incompatible con mis hijos. Me di cuenta de que no era lo que yo quería para mi familia. Fue difícil tomar la decisión», reconoce la fundadora de Familiafacil.

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Porque, en ocasiones, ser mujer implica otros ritmos en el día a día. «Pero hay que darse cuenta de que esto no tiene por qué ser una desventaja. Yo nunca voy a actos a partir de las siete de la tarde.

A esa hora estoy con mi familia», insiste Mateos. Para la cofundadora de Weareknitters, Pepita Marín, y madre reciente, ser mujer no ha sido nunca un problema, aunque reconoce que hubo inversores que le preguntaron sobre sus planes de embarazo antes de apostar por su empresa.

Ellos invierten en un equipo y en cierto modo es comprensible que sepan que va a ser de él en un corto plazo», aseguró la cofundadora de una web dedicada a la venta de kits para tejer lana y algodón.

Como fuere, los números avalan a las emprendedoras. «El retorno de las empresas lideradas por mujeres es un 63% superior a las dirigidas por hombres», asegura Peña. «Hay que aprovechar el momento.

Ahora hay dinero para arrancar nuevos proyectos, lo que falta son fondos para cuando las cosas te han ido bien y necesitas una financiación superior, de entre 2 y 5 millones. También hay escasez de inversoras, porque hay problemas de mujeres que los hombres identificamos peor y por tanto nos cuesta más ver la oportunidad de negocio», apunta.

Cifras esperanzadoras que indican que el cambio ha comenzado. Según el estudio «The Power of Party» elaborado McKinsey Global Institute, si hubiera paridad de sexos en los negocios se podría incrementar el producto interior bruto de los países un 26% en los próximos 10 años.

Para ello, sería necesario incrementar el nivel de educación de la mujer, aumentar la incorporación de la mujer al mundo financiero y digital, incrementar la protección legal de la mujer y pagar el trabajo de asistencia social que actualmente realiza la mujer en todos los países del mundo. Mucho camino por andar, sí, pero cada vez con más mujeres que se lanzan a recorrerlo.

Fuente:

www.abc.es

Olivia Gracia

Olivia Gracia es directora, editora y redactora de soyoptimista.com. Tiene formación en Psicología y Crecimiento Personal, además de en Marketing Online, SEO y Dirección y Desarrollo de Sitios Web. Colabora, a su vez, con otros medios digitales relacionados con el crecimiento personal, entre ellos la mayor plataforma de crecimiento personal del mundo, Mindvalley Español.

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