• Cuentos

    Las hipotecas del tiempo

    María es una chica que vive al y el día. No comprende lo que significa guardar para mañana. El problema de María es que no sabe si habrá un mañana, pero sí que existe el ahora. Las personas no la entienden. La tachan de voluble, irresponsable y poco previsora. María llora amargamente muchas noches por no sentirse adecuada. Para poder sentirse mejor, decide asistir a la Universidad del Existencia, donde aprende a hipotecar su tiempo. Cómo su máximo deseo es ser aceptada, dedica todo su tiempo a la Universidad. Saca matrícula de honor en las asignaturas Guardar para Mañana, Pensar en el Futuro y Metas a Largo Plazo. Se especializa…

  • Cuentos

    El cazador de osos y su esposa

    Érase una vez un poblado Apache alojado en Llanura Suelo Verde. Nube Inalcanzable, cazador de la tribu, cazaba osos para utilizar sus pieles como abrigo en los gélidos inviernos. Había tantos osos en aquellos parajes que Nube Inalcanzable no tenía problemas para proporcionar calor a sus congéneres. Tenía tanta demanda que se volvió un experto en vender la piel del oso antes de cazarlo. Su esposa, Pájaro en Mano, era una mujer sabia y observadora. Cuando Nube Inalcanzable empezó a cobrar especies antes de tener el género, empezó a preocuparse. Un día, de repente, los osos de Llanura Suelo Verde desaparecieron. Nube Inalcanzable merodeó durante días en busca de algún ejemplar, pero fue inútil.…

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    El chico que quería pasar desapercibido

      Érase una vez un chico tímido, solitario e inteligente al que le encantaba pasar desapercibido. No tenía amigos ni le gustaba mucho la gente, así que se dedicaba a leer, a pasear y a perderse entre la multitud. Consideraba que no necesitaba a nadie. Una tarde, un tal Martin Hardford se fijó en él mientras paseaba por su barrio en Londres y lo utilizó como modelo de sus nuevos libros. De repente, cuando el chico iba al estadio a ver a su equipo de fútbol preferido o a alguna  manifestación, la gente empezaba a señalarlo y todos gritaban ¡está aquí!, ¡lo he encontrado! Al principio no sabía por qué la…

  • Cuentos

    El león y la hormiga

    Érase una vez el león y la hormiga. Cuando eran pequeños se hicieron amigos y jugueteaban por las praderas del Serengueti todo el día. La hormiga se escondía por los agujeros que se generaban en el árido suelo y el león escavaba con ímpetu para ver si la encontraba. Siempre ganaba la hormiga, era muy buena escondiéndose. Los días pasaban y el leoncito se convirtió en un adulto solitario, grande, fuerte e independiente. La hormiga apenas aumentó su tamaño, pero alrededor de ella se formó una comunidad que colaboraba entre sí. Cada una tenía un papel en su pequeña sociedad y todas eran necesarias y útiles. El león y la hormiga…