Belleza

Reconcíliate con el eyeliner

El eyeliner no pasa de moda, da profundidad a la mirada, y es uno de los detalles más seductores cuando nos maquillamos. No le tengas miedo, con estos trucos se convertirá en tu mejor aliado.

Tipos de eyeliner

Eyeliner en lápiz

Es el formato más utilizado. El eyeliner de toda la vida. Se trata de un lápiz de ojos o kajal y que puede aplicarse tanto en la línea de las pestañas interna como externa. Es perfecto también para aplicarlo sobre el párpado y difuminarlo para conseguir el efecto smokey eyes que tanto nos gusta. Aunque el resultado perfecto de la raya de eyeliner no queda tan perfecta como en el caso de otros formatos, es uno de los más cómodos de usar.

Dentro de este tipo tenemos los normales, los waterproof o resistentes al agua, los khôl, en lápiz o en polvo, que son más blandos, pigmentan más y están especialmente indicados para maquillar el interior del ojo, o automáticos que no hay que sacarles punta

Eyeliner en rotulador

Es uno de mis formatos favoritos. Es más cómodo, ya que no hay que sacarle punta, y fácil de aplicar sobre todo para las que están empezando. Pigmenta bastante más que un lápiz normal permite un trazo más intenso y definido, además dura mucho más y se seca antes que el resto. Eso si, recordaros que la línea que traza es más gruesa y que no es recomendable utilizarlo para el interior del ojo, solo para la parte exterior.

Eyeliner líquido

Uno de los formatos más utilizados. Se trata de un botecito con el líquido y un pincel en forma de pluma para aplicarlo correctamente. Es el que tiene más duración y permite graduar el trazo a tu gusto creando o bien una línea más fina o más gruesa. Es perfecto para las más expertas y a las que no les tiembla el pulso ya que es esencial para que la línea te salga recta y totalmente definida. Solo se puede aplicar en la parte exterior del ojo.

Eyeliner en crema

Se trata de un formato a medio camino entre la facilidad del lápiz y la definición del rotulador o el líquido. Es muy versátil y más sencillo de aplicar que el líquido. Además es el que más cunde con diferencia.

Qué tipo de trazo favorece más según tu tipo de ojo

Ojos rasgados

Lo mejor es que aproveches tu forma. Con eyeliner de un modo fino y sutil alarga el rabillo lo máximo que puedas sin elevarlo en exceso. En la línea del agua (parte interna del ojo) aplica un poco de khol para definir más la forma rasgada de tus ojos.

Ojos almendrados

Necesitas redondear más tu mirada para darle un aire más chic y divertido. Lo que debes hacer es una línea gruesa con el eyeliner, del mismo grosor por todo el ojo, que difuminarás por la parte del lagrimal y un rabillo corto.

Ojos caídos

El eyeliner es tu mejor aliado. Traza una línea cerca de la raíz de las pestañas, a partir del punto donde el ojo comienza a caer. Eleva la línea sutilmente a medida que avanzas y rellena el espacio que dejaste en medio. Quedará un rabillo final grueso, muy tipo años 60.

Ojos pequeños

El eyeliner puede ser tu peor enemigo. Si aplicamos sólo el eyeliner por la parte de las pestañas, no conseguiremos alargar nuestra mirada sino hacer que nuestros ojos se vean diminutos. Sólo crearás un ligero efecto rasgado si aplicas khol en la línea del agua. Aunque si quieres usar eyeliner, te recomendamos que lo hagas siempre acompañado de sombras, es la mejor forma para resaltar tus ojos

Ojos redondos

Debemos aplicar el eyeliner creando el ‘efecto Cleopatra’, es decir, al finalizar el ojo terminar la línea con un rabillo hacia arriba e inclinada hacia el exterior.

Ojos muy juntos

Para disimularlos, tienes que estirar el trazo del eyeliner hacia la sien.

Ojos con ojeras

Si tienes ojeras y te resulta difícil ocultarlas no es recomendable que perfiles el párpado inferior, ya que aportarás más oscuridad a esa zona y en lugar de disimular las ojeras las destacará aún más.

Trucos para un eyeliner perfecto

1. Haz que tu delineador dure más tiempo combinándolo con una sombra de ojos. Primero, aplica el eyeliner y acompáñalo de una sombra de ojos en el mismo tono.

2. Utiliza un lápiz de ojos para los delineadores líquidos. Si tienes la mano algo temblorosa, empieza creando el contorno con un lápiz y luego rellena con el eyeliner líquido.

3. Convierte una sombra suave en un color más intenso, cubriendo antes el párpado con un delineador blanco. Esto te ayudará a bloquear el color de tu piel, creando una base para la sombra que resaltará aún más el color.

4. Customiza tu propio eyeliner con un pincel húmedo y sombra de ojos. El pincel húmedo oscurece los pigmentos un poco y crea una mirada afilada.

5. Si tienes párpado ‘asiático’ o sin pliegues, traza un arco grueso con un lápiz para crear la silueta perfecta. Si tus párpados ocultan tu delineador, trata de dibujar una línea arqueada algo gruesa por encima de la línea de las pestañas con los ojos cerrados. Al abrirlos, tendrás la silueta perfecta.

6. Usa delineador blanco para destacar tus cejas. Aplica por debajo y por encima de las cejas con una línea blanca y espesa, y difumina hacia fuera con un pincel para definirlas.

7. Haz tu propio gel calentando la punta de un lápiz de kohl con un encendedor. Calienta la punta durante unos segundos y prueba el lápiz en tu mano antes de aplicarlo en las pestañas.

8. Si te cuesta conseguir una línea perfecta, traza una línea gruesa primero y luego afílala con algodón y vaselina. A veces borrar los errores es más fácil que tratar de enmendar el resultado de la primera vez.

9. Para un aspecto natural, aplícalo por debajo de las pestañas en lugar de encima. La forma más sencilla de hacerlo es rellenar las pestañas superiores de la parte inferior. Esto hará que tus pestañas se vean más completas, pero han de ser toques suaves y cortos.

10. Dibuja pequeños puntos, y ve uniéndolos después. Asegúrate de que los puntos no son demasiado grandes. Deben ser del mismo tamaño que el grosor que quieres para la línea.

11. Crea un efecto degradado, difuminando un color más claro en otro más oscuro. Comienza en la esquina interna del ojo y rellena las tres cuartas partes del contorno de la pestaña con un lápiz más claro. Luego, coge un tono más oscuro para el arco exterior del ojo y avanza de nuevo hacia el centro de tu ojo. Cuando estés a mitad del ojo, coge un lápiz de esponja y mezcla ambas partes.

12. Para un ojo felino, utiliza los bordes de una cuchara. Utiliza el mango de la cuchara para trazar la línea en ángulo recto, y la curva de la cuchara para crear la forma superior. Rellena para terminar.

13. Corrige las manchas con un delineador en color carne. Si te has salido un poco, aplica en la zona un lápiz en tono crudo y no tendrás que limpiar y empezar de nuevo. Esto también es un gran truco si quieres hacer que la línea sea muy afilada.

14. Usa cinta adhesiva transparente como guía para no romper el ojo de gato
Coloca el borde de la cinta donde acaba tu pestañas inferior y únelo al final de tu ceja.

Olivia Gracia es directora, editora y redactora de soyoptimista.com. Tiene formación en Psicología y Crecimiento Personal, además de en Marketing Online, SEO y Dirección y Desarrollo de Sitios Web. Le encanta escribir, los animales y es una firme defensora de la igual de género.

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