Belleza

Agárrate que vienen curvas. La nueva belleza del siglo XXI

Se acabaron los cuerpos escuálidos y el culto a la delgadez. La industria de la moda está apostando (de nuevo) por la sensualidad, la salud y la lozanía.

Algo está cambiando

El estereotipo de modelo raquítica que reinó durante los años ‘90 y principios de los 2000 de la mano de la top británica Kate Moss se ha quedado de lado gracias a diosas como Kate Upton, Emily Ratajkowski y las sensuales hermanas Gigi y Bella Hadid.
Si bien algunos diseñadores aún prefieren a las modelos más delgadas para mostrar sus colecciones, como por ejemplo Victoria Beckham o Elie Saab, poco a poco las firman van convocando a modelos con un poco más de curvas, como es el caso de Tommy Hilfiger, Versace, Betsey Johnson y Moschino.

Kate Upton portada de Sport Illustrated

Antes sería imposible imaginar que una modelo de una talla XXL protagonizara el spot televisivo de una prestigiosa revista deportiva. Pero los cánones de belleza están cambiando, y ha llegado la hora de que las curvas se impongan. La despampanante modelo plus size, Ashley Graham, conquistó a tres esculturales jóvenes mientras se paseaba en bikini, promocionando la revista americana Sport Illustrated. Es la primera vez que una modelo curvy representaba a un magazine como este.

Mango

Fue de las primeras en unirse a esta iniciativa con las tiendas Violeta by Mango, que ofrece tallas desde la 40 hasta la 52. Poco tardaron en llegar las críticas que acusaban a la firma de considerar “tallas especiales” a ese rango tan amplio de tallaje, cuando el Ministerio de Sanidad solo reconoce como “especial” a una talla igual o superior a la 48. La tienda no tardó en defenderse: “No vendemos nuestras tallas como plus size, solo pretendemos acercar la moda a las tallas más grandes, ya que, antes, encontrar prendas atractivas a partir de la talla 40 era tarea imposible”, decía la portavoz de la tienda.

H&M

Se vio inmersa en la eterna polémica de utilizar modelos demasiado delgadas y decidió enmendar su error con Jennie Runk, la guapa modelo curvy de Nueva York. Pero la revolución de la mujer real no ha hecho más que empezar. La mismísima Beyoncé representó a la marca en su línea plus size.

El secreto del auge de las modelos raquíticas

El motivo por el cual los modistas eligen a modelos sin forma y delgadísimas es para que sus creaciones no queden eclipsadas por cuerpos exuberantes. Se trata únicamente de una cuestión práctica que no se basa en criterios estéticos o en el prototipo de mujer deseada por el sexo opuesto. Los modistos descubrieron con Twiggy, conocida modelo de los años 60, que con su cuerpo sin formas la ropa adquiría todo el protagonismo.

Recorrido por los cánones de belleza del siglo XX y XXI

La belleza femenina ha pasado por diferentes etapas y prototipos. Sólo hay uno rasgo en común: Exceptuando los 20, los 60 y la primera década del siglo XXI, las curvas siempre se acaban imponiendo.

Principios de siglo

El modelo de mujer de la ‘Belle Epoque’ estaba marcado por la silueta en S, debida al corsé, que provocaba una cintura pequeña, aplanaba el abdomen, empujaba los pechos hacia arriba y destacaba las caderas. Los carteles publicitarios fueron los encargados de fomentar este estereotipo, aunque solo las clases altas pudieran seguir la moda. En esta época surgió la idea de mujer fatal, personificación de la seducción, encarnada, sobre todo, por la actriz Theda Bara, primera ‘femme fatale’ del cine mudo de Hollywood. Con la llegada de la Primera Guerra Mundial, se incorporan prendas más cómodas e incluso con cierto carácter masculino. Se olvida en gran medida la atención al cuerpo y se asume cierto carácter andrógino.

Años 20

Tras la guerra, llegan los felices años 20, con un nuevo sentido de la libertad, en los que la percepción de belleza cambia radicalmente. La mujer fatal cae en desgracia y llega una mujer de cabello corto (el corte bob), con silueta aplanada, en la que se ocultan los pechos y la cintura, como si fuera una eterna adolescente. Se aprecian las féminas delgadas y, con la incorporación de la mujer al deporte, del cuerpo curvilíneo se pasa a apreciar el físico atlético. Incluso se pone de moda el bronceado, antes signo de trabajar en el campo y que ahora denota buena salud. Iconos de esta época son mujeres como Louise Brooks o Clara Bow, arquetipos de ‘flappers’, jóvenes transgresoras que ya no llevaban corsé, lucían el pelo corto, escuchaban jazz, bailaban, bebían alcohol, fumaban y usaban mucho maquillaje. Otra de las mujeres que destacó en esa década y también en las siguientes fue la gran diseñadora Coco Chanel.

Años 30

Tras el ‘crack’ del 29, la imagen andrógina de los años 20 queda desfasada y vuelve lo sensual, lo femenino y las mujeres sienten la necesidad de potenciar su figura. Grandes estrellas de Hollywood como la sensuales Jean Harlow y Mae West o la ‘divina’ Greta Garbo, se convierten en icono de estilo, así como la ‘femme fatale’ Marlene Dietrich. El pelo rubio platino, la tez pálida, las cejas esculpidas y los labios, siempre rojos, se convierten en el culmen de la moda

Años 40

Nueva Guerra Mundial y, en esta época, el estilo de mujer que se impone es provocativo y sensual. Las revistas se llenan de chicas con cabello ondulado, cintura estrecha, caderas e imponente busto. Se consolida el reinado de las ‘pin-ups’, que se había iniciado al final de la década anterior y de ese estilo femenino.

El gran icono de la época fue Rita Hayworth, apodada ‘la diosa del amor’ y que en ‘Gilda’ levantó pasiones. También comienza a despuntar Ava Gardner, considerada ‘el animal más bello del mundo’. Se va a iniciar el momento dorado de Hollywood y sus divas.

Años 50

La mujer rotunda y con curvas es el gran ideal de la década. Las chicas buscan o desean tener un busto explosivo, caderas redondeadas y piernas largas y tonificadas. El cine se convierte en inspiración de millones de jóvenes que intentan imitar a Marilyn Monroe y se tiñen de rubio platino.

Otras mujeres se convierten en inspiración, como Elisabeth Taylor, mientras, empieza el triunfo del destape y Betty Page revoluciona a los hombres con sus fotos fetiche y pin-up, convirtiéndose en una de las primeras y más destacadas ‘playmates’ de la revista Playboy.

En Europa triunfa la sensual Brigitte Bardot, deseada por los hombres e imitada por las mujeres. Hoy en día su peinado cardado sigue sirviendo de inspiración. Y en España, Carmen Sevilla o Sara Montiel se convierten también en grandes mitos y arquetipos de la belleza.

Años 60

En los años 60 se produce una revolución estética que va de la mano del malestar de la juventud y del feminismo. El ideal de mujer vuelve, en cierto modo, a la imagen de los años 20. Las chicas quieren un cuerpo delgado y suave, piernas largas, pelo corto, ojos con pestañas postizas y delineador se imponen. Mary Quant trae la minifalda y llegan como prototipo femenino modelos como Twiggy o actrices como Audrey Hepburn.

Sin embargo, a la vez que las jóvenes quieren parecerse a Audrey, los hombres sueñan con mujeres con curvas y Sofía Loren, Ursula Andress (gracias a su biquini y su papel en James Bond) o Raquel Welch se convierten en mitos eróticos de la década.

Años 70

La revolución social y sexual que se inició en los años 60 continúa en los 70, una década marcada por el culto al cuerpo. Las mujeres se desmelenan, se cardan el pelo, dejan a un lado el sujetador y el bronceado se impone. Las cejas se dibujan naturalmente y los ojos se resaltan con sombras coloridas. Mujeres como Farrah Fawcett, uno de los ‘Ángeles de Charlie’, se convierten en el icono de belleza, también la italiana Ornella Mutti o Silvia Kristell, en su encarnación de Emmanuelle. En la moda reinan el ‘hippie’ y el ‘folk’, los vaqueros de campana y también aparece la moda ‘funk’ y tribus urbanas como los ‘punks’ o los ‘rockers’.

Años 80

En los años 80 llega la época de los excesos y la excentricidad, de cabellos leoninos, con moldeador y cardados, de la música disco, del ‘punk’… La moda se caracteriza por hombros XXL con hombreras; tacones altos o cinturas finas. Varias estéticas se unen y se contraponen. Madonna se convierte en un icono imitado por millones de jóvenes en todo el mundo. Los labios van del rojo al negro y otras mujeres también se convierten en modelo ideal, desde la belleza clásica de Brooke Schields, encumbrada por la película ‘El lago azul’ o anuncios de Calvin Klein, a cantantes que destacaron, más que por su voz, por su busto, como Sabrina o Samantha Fox. Es el inicio del ‘boom’ de las operaciones de aumento de pecho. El fin de la década supone el inicio de la era de las supermodelos. Jerry Hall fue una de las precursoras de ésta en los años 80.

Años 90

Llega el momento de las grandes modelos, un listado amplio que incluye a mujeres como Cindy Crawford; Claudia Schiffer; Elle McPherson, apodada ‘El Cuerpo’; Naomi Campbell; Christy Turlington o Linda Evangelista, a la que después sucedieron otras, como Eva Herzigova, que se hizo famosa como imagen de la campaña de Wonderbra. Se imponen mujeres atléticas con cuerpos delgados, pero no demasiado y, aunque también despunta Kate Moss, ellas son las reinas indiscutibles. No son las únicas que triunfan. Actrices como Sharon Stone, Kim Basinger o Pamela Anderson se convierten también en mujeres de póster, imitadas y admiradas. Otras, como Jennifer Aniston, ganan enteros al final de la década. Su corte de pelo en la serie ‘Friends’ fue uno de los más pedidos en las peluquerías de todo el mundo durante años.

Primera década siglo XXI

Con el inicio del tercer milenio, la belleza se convierte en sinónimo de delgadez, a menudo insana. Muchas mujeres aspiran a ser cada vez más delgadas. El culto al cuerpo patológico, incluso cincelado a golpe de bisturí, caracteriza este inicio de siglo. Kate Moss se vuelve en una auténtica musa e inspiración. Cara Delevingne está considerada ahora su sucesora. Actrices como Keira Knightley o Natalie Portman también presumen de delgadez y de un cuerpo ausente de curvas. Sin embargo, frente a esta tendencia, aparece también otra que reivindica las curvas y mujeres como Jennifer Lopez, Beyonce o Scarlett Johansson también se sitúan como ejemplo a seguir. Modelos como Heidi Klum o Gisele Bundchen también marcan esta época y otras más jóvenes, como Adriana Lima o Miranda Kerr las siguen.

Actualidad

Candice Huffine, junto a Tara Lynn y Robyn Lawley se han convertido en las modelos curvys por excelencia. Las mejores marcas se rifan sus contratos y ya han protagonizado portadas de revistas como Vogue, Elle, GQ, Cosmopolitan…

Las celebrities con cuerpos sin procesar están ayudando mucho a que los diseñadores abran sus mentes y decidan pensar en la diversidad femenina. Jennifer López, Scarlett Johansson o Katy Perry son las eternas abanderadas de este movimiento antidietas. Todas son consideradas unas auténticas sex symbols. Las agencias de modelos están cada vez mas interesadas en contratar modelos curvys, porque todos apuestan por este cambio. Para ello es necesario tener más de una talla 42 y medir 1,65 m, como mínino. Parece que, por fin, las mujeres reales se han hecho un hueco en la moda. Eso sí, aunque las cosas están cambiando, todavía queda mucho por hacer, así que, chicas, ¡agarraos que vienen curvas!

Olivia Gracia es directora, editora y redactora de soyoptimista.com. Tiene formación en Psicología y Crecimiento Personal, además de en Marketing Online, SEO y Dirección y Desarrollo de Sitios Web. Le encanta escribir, los animales y es una firme defensora de la igual de género.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *